Un recuerdo de mi infancia que aún perdura en mi memoria


#1

Hace ya muchos años,cuando yo era muy niño (lo recuerdo como si fuese ayer),me regalaron una carretilla en la feria de mi pueblo.Era toda de plástico.Incluso la rueda.Y ya fuera porque en aquéllos tiempos no había muchos juguetes;ya fuese por mi corta edad o por lo que fuese,lo cierto es que aquél regalo que me hizo mi padre me gustó un montón.Y a partir de entonces,mi juego preferido era cargar mi carretilla de tierra y descargarla un poco más allá,cerca de donde la había cargado.Pero fueron tantas las veces que la cargaba,descargaba y volvía a cargar,que…se le rompió la rueda.
Pues resulta que cuando mi padre me vió llorar, cogió mi carretilla rota en una mano,a mí de la otra,y allá que nos fuimos a toda prisa a una carpintería que había cuatro calles más abajo de donde vivíamos.Y aquél carpintero,a quien mi padre conocía desde hacía años,fabricó una rueda de madera para mi carretilla.Era…completamente redonda.Era… perfecta.Era…obra de un artesano de la madera.Aún recuerdo que cuando la hubo finalizado y colocado en su sitio,el carpintero se acercó a mí sonriendo y me dijo:-“Aquí la tienes.Verás como ésta no se rompe”-.Entonces me sentí tan contento…
Tiempo después,aún se me veía jugar con mi carretilla ya vieja,rota,cosida con alambre en los sitios por donde se rompía.
-"¡¡¡Pacoooo…Cómprale una carretilla al neneeee…!!!"-.Le dijo un vecino a mi padre.
Y mi padre le respondió- “¡¡Si no quiereee…!!”- .
Y era verdad.Quisieron comprarme otra.Pero tenía la rueda de plástico y a mí no me gustaba.
Yo prefería mi carretilla vieja,desbaratada,remendada con alambre.Pero con su rueda de madera maciza,perfecta.La que un día me hizo aquél carpintero de apellido Villarejo.
En algunas ocasiones,cuando voy a mi pueblo,dejo el coche estacionado en la parte alta,junto al castillo.Y desde allí se puede divisar la calle donde vivía aquéllos años.
Y con nostalgia,todavía recuerdo que en aquélla entonces polvorienta calle,de una hilera de casas,había un niño muy pequeño que jugaba con una carretilla que tenía una rueda de madera.
Aquél niño…Era yo.

el-aparecido


#2

Muy buena historia.

Es curioso como muchos de los mejores recuerdos proceden de cosas sin demasiado valor economico.
Y más aún como le cogemos tanto apego a cosas materiales, inertes e inanimadas.


#3

efectivamente, a veces son cosas pequeñas e insignificantes como un olor o una canción determinada, un regalo de un amigo, una palabras de animo,… pasan los años recuerdas esas cosas pequeñas e insignificantes y se te ponen los pelos de punta.


#4

Esto me hace recordar cuando yo debia tener 6 o 7 años (y de esto ya hace 50 ) me hermano para reyes pedia una bicicleta y yo una caja de herramientas… ese año los reyes me trajeron una caja de herramientas metalica Heco, con un par de formones ,martillos un cepillo Peugot de madera los cuales todavia conservo y muchas otras herramientas, nada de herramientas de juguete heramientas de verdad…asi que como podeis ver lo mio y lo de las herramientas viene de lejos…


#5

Siempre hay cosas de críos que nos traen buenos recuerdos.
Yo estaba haciendo un avión a motor de gomas. Era un aeroplano de dos alas, todo de unas varillas super finas. Lo tenía encima de una estantería para que nadie lo tocará, solo me faltaba ponerle el papel de alrededor.
Por aquel entonces yo tenía un perro “whisky” se llamaba que siempre jugaba en mi habitación. Un día mi padre trajo una cotorra y para jugar un poco con ella, deje al perro fuera de la habitación y cerré la puerta.
No sé cómo lo hizo, pero entro y fue enfilado a por la cotorra, que salió volando y se subió a la estantería. Lo que tarde en sacar al perro fuera y asegurar la puerta, fui a ponerle la mano a la cotorra para que se subiera… Cuando le veo un palito en el pico… La muy p…a no había dejado palo sano del avión, literalmente lo partió por la mitad. Ese día mi perro disfruto mucho intentado coger a la cotorra. (Que no sufrió daño alguno…al menos físico).


#6

Iba un loco en el manicomio empujando una carretilla (de plástico con rueda de madera :stuck_out_tongue_winking_eye:) del revés. Un celador que lo vio le dijo, “pero hombre, si le das la vuelta la llevas mejor” y contestó el loco, “si claro, eso hice ayer y me la llenaron de ladrillos”…


#7

Buen relato y muy bien escrito :clap::clap::clap:


#8

Que bonito recuerdo, me ha encantado. Gracias por compartirlo. A veces no sabe o no recuerda uno de donde le viene la afición, el deseo o la pasión… Y lleva ahí latente mucho tiempo. Yo creo que lo que les fascina a mucha gente, niños sobre todo, es la capacidad de poder crear, construir y modificar la materia, en este caso la madera, algo duro, sólido pero trabajable y funcional además, como en este caso una rueda de madera.
Recuerdo ayudar a mi abuelo de niño haciendo las ñapas de su casa y me sentía feliz, viéndolo coger herramientas de su caja, apretando, cortando, atornillado, mientras yo al lado le pasaba la herramienta que el pedía… “Ignacio pásame el alicate redondo” … O el alambre gordo… Lo que fuera, allí estaba yo. Arreglamos varias cosas, pintabamos y la verdad que yo veía que no quedaban perfectas, pero tenían un sabor de empoderamiento que no sentía de otra manera.
Ahora con mi taller, en un lugar por donde pasan muchos niños, puedo ver sus caritas cuando pasan delante y tiran a sus madres de la mano para que se queden allí mirando desde la puerta.
Cuando hacemos jornadas de puertas abiertas, recibimos la visita de varios colegios y los más pequeños lo flipan viendo como hago un agujero en la madera o como les pinto su nombre en una madera y paso el Veritas N62 por encima… Fiiuuummm… Y les doy su nombre escrito en la viruta que ha salido del palo… Se quedan locos de emoción!!! Yo siempre fantaseo que almenos Uno de todos ellos será carpintero/a y que aporté mi granito de arena.
Mi sobrino de 6 años, va a ser mi heredero, le encanta todo lo que se parezca a una herramienta, se puede tirar dos horas clavando puntillas en un tronco o haciendo agujeros con un berbiqui, “Tito de la madera” me llama… Me lo como!!!


#9

No recuerdo la edad que tendría mi hijo, pero 3 o 4 años supongo.
Estaba yo montando las bisagras de un mueble y tenía al lado los destornilladores de estrella y plano, vamos, lo normal que vas soltando uno y cogiendo otro. En esto que voy a echar mano sin mirar y no lo pillo, me giro para buscarlo y no lo veo. En eso oigo a mi hijo al lado mío haciendo un ruido con la boca, tipo como si estuviera arreglando algo, y le veo con el destornillador en la mano puesto en la bisagra.
Que recuerdos esos.
Ahora con 20 años “San wifi-teléfono-redes sociales- juegos” son los que mandan, eso sí, se desmonta el ordenador y lo que pilla. Los amigos le llaman para que les ayude a instalarlos… Son otros tiempos.
Nosotros llamábamos al telefonillo del portal "Hola, ¿Baja Miguel a jugar?.. Y bajaba o estaba castigado. Ahora los ves en un banco sentados sin hablar, en grupos todos alrededor del móvil. Que pena.


#10

En el portal de mi casa había un zapatero yo bajaba, en cuanto se descuidaba mi madre, a verle como reparaba los zapatos. Le pedía unas pequeñas tachuelas que entonces se ponían en los tacones, creo, y un martillo, me estaba un buen rato hasta que mi madre, que ya sabía dónde me encontraba, pegaba un grito por la escalera y tenía que dejar mi entretenimiento. Un buen día, el zapatero debía de estar enfadado y me dió unas tachuelas y el martillo y me dijo " pónselas a tu abuelo en el armario", cosa que ni corto ni perezoso hice. Todavía recuerdo el cabreo que agarró mi abuelo y las risas del zapatero cuando mi padre le contó que había llenado el armario de tachuelas.


#11

Este caso es exactamente igual al mio


#12

Yo de crio recuerdo hacerme los juguetes de madera. Una espada de madera,pistola de madera,pero lo más logrado, un tractor de madera con ruedas de madera,remolque y demás aperos de labranza. Lo claro que yo tenía y mi familia que iba a ser carpintero que todavía no me explico como confundí mi profesión…


#13

maci: :rofl: :rofl::rofl:
:thinking: El loco del manicomio,estaba loco.Pero tonto…no era.


#14

Leandrinho:Así es,tal como dices.Aquélla carretilla no tendría mucho valor económico.Sin embargo,para mí tenía mucho valor.
Gracias por tu comentario.


#15

josechernandezm:¡Vaya que sí!!.Y por muy insignificantes que sean,se quedan guardadas en la memoria.Para siempre.


#16

virutasibz:Se puede decir que llevas prácticamente toda tu vida dedicado al noble oficio de la carpintería.


#17

Iban:Y yo te doy las Gracias por dedicar una parte de tu tiempo a leer éste relato.


#18

HombreDeMadera:Gracias a ti por tu comentario.Como se puede ver,también tienes recuerdos agradables.


#19

Nunca me he dedicado profesionalmente a la carpinteria…quiza por ello es que me gusta y me apasiona tanto.


#20

Pues por algún trabajo que pones pensaba que si.