Un par de escudos romanos

Hola. Recientemente he comenzado la fabricación de dos escudos para clientes en Estados Unidos, cuya construcción sigue rigurosamente las técnicas y materiales históricos documentados en los restos arqueológicos supervivientes.

A diferencia del contrachapado moderno donde cada capa es continua y se forma “desenrollando” el tronco mediante rotación, este tipo de escudos estaban construidos con un contrachapado donde cada capa está compuesto por múltiples láminas de anchura variable. Otra diferencia reseñable es que, a diferencia del contrachapado moderno donde todas las capas tienen el mismo grosor, el contrachapado arqueológico tiende a mostrar su capa central más gruesa que las exteriores.

El contrachapado como técnica de carpintería tiene su registro más antiguo en los escudos romanos.

La madera que he empleado es álamo español. El álamo es la madera más documentada en el registro arqueológico romano. Como pegamento he utilizado pegamento de caseína, el cual se obtiene a partir del procesado de la leche.

La capa central mide 3mm mientras que las 2 exteriores tienen un grosor de 1,5mm, por lo que sumando el grosor de las dos capas de pegamento suma un total de 6.5mm. Del mismo modo, la gruesa capa central está formada por unas 9 láminas de 90mm de anchura, mientras que las exteriores están formadas por 6 dimensiones diferentes. Uno de los escudos exhibe en ambas capas exteriores dos láminas mucho más anchas a modo de capiteles. Esto está atestiguado en el escudo de Fayum, el resto de este tipo de escudos más antiguo que conocemos. Las dimensiones finales de los escudos son 106cm de altura, 66cm de anchura y 90cm de superficie. No recuerdo la profundidad, pero es algo ligeramente mayor de un palmo. Tras darle la forma final el peso quedó en 2,8kg, bastante ligero, pero muy sólido.

Cada tablero pasó dos días secando en la prensa y a pesar de eso se movieron ligeramente, cambiando sutilmente su anchura y profundidad y de manera diferente en ambos. Esto es algo normal.

Tras haber cortado a su forma y dimensión final ambos tableros hice un chaflán por el lado interno de los cantos. En ocasiones el borde de los escudos se adelgazaba a fin de debilitar deliberadamente el borde para que el arma enemiga penetre en el y quede atrapada.

El centro del escudo tiene un agujero para alojar el asa y la mano del portador. En ocasiones este agujero está cubierto de un umbo metálico, pero en ciertos periodos era más común el empleo de una espina de madera, de origen celta. Para hacerla solo usé un par de serruchos, cepillos de mano y una pequeña gubia de cuchara. El interior de la parte central está ahuecado profundamente para dejar espacio para la mano. El grosor de las paredes es de unos 10mm. Esta espina puede resultar más ligera que el empleo de umbos metálicos, lo que ayuda a reducir el peso total del escudo; además aporta un extra de rigidez vertical al tablero. Personalmente la estética y aspecto que le otorga me encanta. La concepción clásica es que este tipo de espinas desapareció antes del reinado de Augusto/Octaviano, pero la iconografía muestra que esto no es así y con estos trabajos pretendo desafiar esta idea clásica tan arraigada.

Este es el trabajo que tengo completado por el momento. Tengo un par de asas de roble macizo en proceso de ser curvadas, por lo que actualizaré el post más adelante. El resto del trabajo no tiene que ver con carpintería, ya que implica lino, pintura y trabajo de moldeado de metal para el borde. Si no hay problema en salirme de la temática con futuras actualizaciones postearé el avance hasta completar ambos escudos.

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Por mi explayate en los otros ámbitos pués me resulta muy interesante.

Tiene buena pinta.

La cola que propiedades tiene? Es elástica, cristaliza, admite separación

Funciona, pero no es una maravilla. Cristaliza, pero no de manera excesiva como el pegamento de huesos o de piel. Las gotas se endurecen bastante, pero cuando las lijas o limas se deshacen de forma medio polvorienta. Cuando uso la lima de manera agresiva sobre el borde del agujero central del escudo para refinarlo y llevarlo al tamaño final a veces tengo astillado y desencolado en pequeñas partes; con cola blanca diría que no me sucede o al menos me pasa en mucha menor medida. Parte de esto es también culpa mía por usar la lima de manera agresiva de manera tangencial al borde.