Antes 80.000 ptas (480 €) por puerta y cliente contento. Hoy 500 € y el cliente regateando

@Francis10 Si no te he entendido mal, vienes a señalar tres puntos clave:

  1. Desprofesionalización por producto prefabricado: La llegada del block mecanizado y la tarima en clic bajó la barrera de entrada, permitiendo que cualquiera sin oficio de carpintero ni estructura se ponga a instalar tirando precios.
  2. Mercado de trabajo roto e intrusismo: Haces referencia a la abundancia de mano de obra no cualificada, economía sumergida y falta de regulación, lo que revienta las tarifas de los que trabajan de forma legal.
  3. Presión fiscal e impositiva: Entre IVA, IRPF, cuota de autónomos y seguros, para que al profesional le quede un sueldo digno en el bolsillo hay que facturar prácticamente el doble de lo que cuesta el trabajo real.

​Si van por ahí los tiros te hago la misma pregunta Crees que con la crisis de mano de obra cualificada es momento de recuperar tarifas? Si, no, porque?

​Respecto a lo que comentas del mercado y la productividad:
​Productividad y precio: Es verdad que la tecnología y los productos prefabricados (block, tarima clic) acortan tiempos, pero la comparación con “traer agua en cubos” tiene matices. Una cosa es montar un producto estándar en una obra perfecta y otra muy distinta resolver descuadres de tabiques, ajustes finos de marco, remates de tapajuntas o integrar materiales en viviendas antiguas. Eso sigue requiriendo el mismo oficio y nivel de detalle que antes.
​Lo que paga el cliente vs. el intrusismo: El precio lo marca el mercado, totalmente de acuerdo. El problema aparece cuando el cliente no sabe diferenciar entre una instalación profesional (con sus costes, seguros y garantía) y una colocación rápida hecha por cualquiera sin estructura. Ahí no se abarata por productividad, sino por pérdida de calidad y competencia desleal.
​La rentabilidad: Coincido contigo y con Francis10 en el tema fiscal. Con la carga actual de impuestos, autónomos y costes fijos, la margen de maniobra que le queda al instalador legal es mínimos, lo que complica sostener un negocio a largo plazo.
Sobre la IA: sí, utilizo inteligencia artificial para organizar las ideas y darle una estructura clara a las publicaciones. No tengo ningún problema en admitirlo ni hay nada “sospechoso” detrás; no vendo nada ni hago estudios de mercado. Simplemente me ayuda a resumir, ordenar los números y hacer que los textos sean más fáciles y rápidos de leer para todos en el foro. Al final, es una herramienta más de productividad.

Muchas gracias por tu visión fría del mercado.

1 me gusta

Buenos días, @JorgeNavarro a igualdad de producto el cliente no va va a pagar mucho más por puerta, pagará algo más por acabado, puntualidad, retirada del material, etc , yo en mis tiempos pretéritos, instalaba puertas lisas , con molduras y núcleo de aglomerado y Luvipol , puertas macizas estás últimas, aquí si se cobraba más, sobre todo porque el cliente era de más poder adquisitivo y ponias galces y tapajuntas en madera maciza , loa armarios se hacian similares a las puertas, etc .

hoy en día no vas a recuperar mercado subiendo precios, sin diferenciarte de la competencia y fabricando a medida , fabricando proyectos de decoración completos , no avanzas , a igualdad de producto el cliente siempre irá al instalador más barato , si sabes fabricar e instalar no tienes problema con la competencia y cada vez menos, cada vez hay menos gente que domine el oficio, es como llamar mecánico a quien trabaja en una cadena de montaje de vehículos, la inmensa mayoría carpinteros de que he conocido en España, y he conocido muchos, eran instaladores de puertas en block , armarios prefabricados , parket de clip barato y no los saques de ahí, se necesita un taller que esté bien equipado y saber carpinteria desde la base para realizar estos trabajos más exclusivos, para los que si hay clientela con más poder económico

2 Me gusta

​Hola @virutasibz, la regla del 1 \times 3 (1 parte material, 1 parte mano de obra y 1 parte para costes estructurales/beneficio) es un clásico del taller tradicional que ha salvado a muchos carpinteros de arruinarse. De hecho, cuando se fabricaba todo de cero en taller, era la única forma real de cubrir el desgaste de maquinaria, la luz, el taller y el riesgo de amortizar el trabajo sin pillarse los dedos.
​El dilema de hoy en día con esa regla es el cambio de modelo:
​Impacto del material prefabricado: Cuando montas un block de gama alta o una tarima cara, el peso del material en la factura es enorme. Si aplicas un 1 \times 3 directo a un material de 300 €, te vas a un presupuesto fuera de mercado. En cambio, si el cliente compra una puerta de baja calidad de 80 €, un 1 \times 3 te deja 160 € para mano de obra y estructura, lo cual no cubre ni la amortización de la furgoneta, las herramientas ni el tiempo real de instalación con remates finos.
​Geografía y costes fijos: Tienes toda la razón en que la ubicación lo cambia todo. No es lo mismo repercutir hora y estructura en zonas con el coste de vida e inmobiliario disparado (como Baleares o grandes capitales) que en plazas donde los costes fijos de mantener el negocio son más bajos.
​Por eso la tendencia actual pasa por desvincular el margen de la mano de obra del valor del material y presupuestar calculando horas reales + costes estructurales fijados por hora + margen, independientemente de lo que valga la puerta que eligió el cliente.
​¿Cómo aplicáis vosotros esa regla cuando el cliente aporta o elige un material de precio muy alto o muy bajo?

con todo el respeto del mundo, creo que me retiro de este hilo al no tener la seguridad de estar hablando con personas de verdad.

saludos

1 me gusta

yo soy real , bueno eso creo, aunque no estoy del todo seguro

1 me gusta

Hola @miniempresario, ¡que soy de carne y hueso, te lo prometo! Jajaja.

​Entiendo perfectamente tu recelo. Hoy en día se lee tanto texto generado de forma automática por internet que cuando alguien escribe un poco ordenado o analiza números salta la alarma.

​Soy un instalador autónomo que lleva años a pie de obra, comiendo polvo, sufriendo descuadres de tabiques y peleándome con los precios de los proveedores día a día. Lo único que hago es apoyarme en la IA para ordenar las ideas y estructurar lo que quiero decir antes de publicarlo, para no soltar un chorrillo de texto infumable. Igual que en el taller o en la obra uso las mejores máquinas que puedo para ir más rápido y trabajar mejor, en el ordenador hago lo mismo.

​Tu punto de vista sobre el mercado y la productividad me parecía de los más interesantes del debate. No te borres del hilo, que de estas discusiones entre los que estamos en el sector es de donde realmente se sacan conclusiones útiles.

​Un saludo y pagada queda una cerveza virtual para demostrar la humanidad. Y lo haría en persona si estuvieras en Barcelona. Yo vivo en Canyelles un pueble cito a caballo entre Vilafranca y Vilanova yi la Geltrú.

1 me gusta
1 me gusta

A mi también me lo pareces. No creo que miniempresario lo dijera por ti. Creo lo dice por mi al decir que utilizo inteligencia artificial omo apoyo para estructura de texto.

Estoy bromeando

Buenos los videos, pero tostoneros.
Por cierto aún las IAs no pueden abrir vídeos si no hay una persona detrás pero con el tiempo ya veremos.

la unica forma que conozco es: Precio de venta = materiales + horas × coste/hora + otros costes + beneficio, el problema que creo que todo el mundo se topa es con el calculo del tiempo que se suele pecar en talleres pequeños a ir a la baja,y la mayoria de autonomos lo del beneficio no lo acaban de entender .
Coincido que me se hace dificil de entender de a dia de hoy un electricista que llega a la obra con una bolsa de herramientas facture la hora mucho mas cara que un carpintero que normalmente cuando llega a la obra tiene que ir con una furgoneta para llevar las herramientas, la inversion es abismal y si se trata de carpintero con taller ya ni te cuento.

Sirvan estas imágenes como ejemplo, cuando quiero disfrutar, saborear una buen ahamburguesa, con su cerveza, no vamos ni a Mac ni a burguer King , lógicamente el precio es más alto, la comida también es mejor, el servicio también, las cervezas se piden por su nombre, etc , en la carpintería es igual,

Gracias por tu fórmula es la que yo estaba aplicando sin darme cuenta hasta ahora pero últimamente estoy probando otro formato.
1Acudo a la llamada para hacer una visita en casa del cliente porque quiere cambiar las puertas.
2Hago valoración del coste de instalación teniendo en cuenta puertas actuales grosores de pared, distancia entre zócalos ( para no quedarme corto ni largo) puntos conflictivos, etc
3 Le presento de mi cartera aquellos proveedores que tengan medida de block que más se ajusta a sus necesidades.
4 Definimos modelo, calidad, medidas y en función de esto el coste de instalación aproximado para ese material en concreto.
5 Pido valoración a proveedor y entrego presupuesto fiinal.
¿Qué os parece separar precio de producto de precio de mano de obra en instalaciones?

Olé tu.
Dónde están esas delicias?
Desgraciadamente cuando se trata de puertas le presentas al cliente esas maravillas de productos.
Y se me caen los H al suelo cuando te dicen que prefieren ir al McDonald’s o al Burger King.
Por tanto me queda modificar el presupuesto Obramat o Leroy ( que son del mismo dueño) y que compren ellos lo que quieran para su casa.
Quitándome de responsabilidades de producto y de descuentos comerciales para profesionales.

Un chalet que estamos acabando, precio cocina 350 000 euros, precio muebles dormitorio principal 400000,

1 me gusta

Ole tu de nuevo. En serio. Seguro no has puesto un cero de más revisa porque no he tenido un trabajo así en mi vida.

Son precios reales

Me ha hecho explotar la cabeza saber que hay clientes dispuestos a gastarse ese dinero.
Me alegro mucho por ti seguro que es un bonito trabajo y trabajas con materiales increíbles